Mundo Caramelo

lunes, 22 de diciembre de 2008

Caramelos de Piña


Ingredientes para 25 caramelos:
40 mililitros de jarabe de piña, 95 gramos de glucosa, 95 gramos de azúcar, 40 mililitros de agua, 7 gramos de esencia de piña.

Preparación:
En un cazo al fuego ponemos a cocer la glucosa, el azúcar, el jarabe de piña y el agua durante 25 minutos a fuego lento. Cuando pase este tiempo añadimos la esencia de piña y removemos. Retiramos nuestro preparado del fuego, lo dejamos enfriar un poco y engrasamos una superficie lisa de mármol para poner sobre ella el caramelo que hemos preparado. Con la ayuda de una cuchara pequeña de metal o un utensilio cortante vamos haciendo nuestros caramelos, hasta que estén todos listos para dejarlos enfriar definitivamente y comerlos como más nos guste.

jueves, 10 de julio de 2008

Recetas

Chupetines lollypops

Ingredientes:
* 400 gr. de azúcar
* 1/3 de taza de glucosa
* 250 cc. de agua
* palitos de madera o plástico



Preparacion:
Poner en una cacerolita el azúcar, la glucosa y el agua. Mezclar a punto muy duro con cuidado y sin dejar que se queme. Retirar y agregar el colorante y la esencia que se desee o vainilla.Formar los chupetines vertiendo chorritos de la
preparación sobre una superficie ligeramente aceitada o enmantecada. Trabajar muy rápido. Agregar un palito, y antes de que se enfríen totalmente despegarlos. Forrar con papel celofán de colores.


Caramelos blandos

Ingredientes:
* 400 gr. de azúcar
* 150 cc. de agua
* 1/2 taza de glucosa
* 1/2 cdita. de vainilla



Preparacion:
Mezclar en una cacerola el azúcar, el agua y la glucosa hasta obtener punto de bolita dura. Retirar, agregar la esencia de vainilla. Verter sobre una superficie ligeramente aceitada o enmantecada.Con una espátula o cuchillo ancho llevar hacia el centro los bordes hasta formar una pelota. Estirar, manipulearla hasta quew la pasta mantenga la forma. Estirar con los dedos y formar una soga retorciendo la pasta. Apoyar sobre la mesa y cortar en trozos regulares con cuchillo o tijera. Guardar envueltos en papel impermeable. Nota:Se puede reemplazar la vainilla por diferentes esencias: menta, limón, etc. Es conveniente colocarlas gota a gota e ir probando para lograr el gusto deseado ya que algunas son más fuertes que otras.


Caramelos de leche

Ingredientes:
* 150 cc. de leche
* 400 gr. de azúcar
* 30 gr. de manteca
* 1 cdita. de esencia de vainilla

Preparacion:
Poner en una cacerolita la leche, el azúcar y la vainilla y hervir hasta conseguir un punto de bolita blanda.Retirar e incorporar la manteca. Verter sobre una superficie enmantecada o ligeramente untada con aceite de almendras y dejar enfriar hasta que se pueda tocar con los dedos.Trabajar con una espátula o cuchillo ancho hasta que la pasta se ablande para evitar que se cristalice. Amasar bien y colocar en una bandeja o molde de forma alargada. Cuando se note firme la preparación cortarla en tiras y formar caramelos del tamaño y forma deseados.Caramelos de leche y coco: Antes de colocar la pasta en el molde, incorporar 100 gr. de coco rallado y amasar bien.


Caramelos de chocolate

Ingredientes:
* 60 gr. de chocolate amargo
* 50 gr. de manteca
* 130 cc. de leche
* 130 cc. de crema de leche
* 200 gr. de azúcar
* 1 taza de glucosa

Preparacion:
Picar el chocolate. Mezclar los demás ingredientes y cocer hasta obtener el punto bolita firme.Retirar, agregar el chocolate mezclar bien hasta que se derrita. volcar la preparación en un molde ligeramente aceitado o enmantecado.Dejar que se solidifique, cortar en tiras y guardarlos envueltos en papel impermeable.
Nota:Se puede reemplazar el chocolate por una cucharadita de vainilla o leche.

lunes, 7 de julio de 2008

Preparacion del caramelo

Modo de Preparacion



1) Utilizar azúcar en terrones y disolver a fuego, con el agregado del 40% de agua (respecto del total del peso de azúcar). Cocinar hasta que la preparación tome color rubio en los laterales del
recipiente, retirar y colocar sobre un papel teflonado
.







2) Dejar enfriar unos minutos e incorporar el colorante deseado (en la cantidad necesaria para lograr el color esperado).










3) Tomar el caramelo con las manos y comenzar a estirarlo. Una vez que se logra distender 40 centímetros aproximadamente entre los brazos, doblar y repetir la acción. De esta forma se logra la incorporación pareja del colorante y a la vez se obtiene más brillo en la preparación.









4) Repetir las operaciones con los distintos tipos de colorantes y moldear para crear la figura deseada.










La forma de prepararlo es colocar en una olla de fondo grueso el agua caliente y agregar azúcar para obtener una mezcla bien espesa. Revolver hasta que se disuelva y subir el fuego. Mantener con calor hasta que se forme un caramelo de color marrón claro o dorado. La preparación es sencilla, pero es conveniente conocer algunos secretitos sobre su aplicación:-Durante la cocción es conveniente pasar un pincel con agua por las paredes del recipiente para que no se formen cristales (también se puede agregar glucosa o jugo de limón para evitar la cristalización) y para que sea más fácil desmoldarlo.-No iniciar la cocción del caramelo con fuego muy intenso porque se "arrebata" y el resultado es un sabor amargo. El fuego se debe aumentar sólo después de que el azúcar se haya disuelto.-Se calcula que para obtener un caramelo blanco la temperatura de cocción debe estar entre los 130 y los 140 grados centígrados (se comprueba que está en su punto cuando al verter una gota de caramelo en un vaso con agua éste se endurece de inmediato). Para el caramelo rubio y el caramelo oscuro, la temperatura debe ser de 140 a 160º C en el primer caso y en el segundo de 160 a 180º C. El color es lo que marca que el caramelo está listo o no.-Si al cocinarse el caramelo se espesa muy rápido, hay que volverlo a calentar antes de usarlo.-Cuando está listo, introducir la base de la cacerola en agua helada para cortar la cocción y desmoldar inmediatamente.-El caramelo se puede utilizar para bañar tortas, pasteles o helados. También se puede usar para saborizar recetas saladas dándoles un toque de distinción. Sirve para reemplazar al azúcar en la preparación de tragos con o sin alcohol. Es ideal para usarlo como fondo de un plato dulce o salado. Al tener el caramelo como base, adquirirá un sabor y aroma tentador. Si se usa como fondo, también favorece que las preparaciones se puedan desmoldar fácilmente.


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Caramelos

Chicles, caramelos y golosinas son los dulces más deseados por los más pequeños. Sus pequeñas asignaciones semanales suelen ir destinadas a este tipo de chucherías, que muchos progenitores suelen usar como premio a una buena conducta. Otros, sin embargo, los prohíben, ya que los consideran poco alimenticios o, fundamentalmente, nocivos para la salud dental de los niños. En el caso de los caramelos, la mesura y el equilibrio nos darán la clave para disfrutarlos como se merecen.
Consumir caramelos y chicles es una opción saludable siempre que no abusemos. En sí, disfrutar del sabor de una golosina no es consecuencia directa de la caries. De hecho, cualquier alimento que disponga de carbohidratos en su composición (como patatas, pan, cereales, arroz), puede implicar la aparición de la caries. Una correcta higiene dental es imprescindible para evitar problemas de salud en la boca.
De hecho, caramelos o chicles pueden servir para aliviar la ansiedad que en algunas personas provoca el hambre. No sólo evita el picoteo, sino que, 15 minutos antes de comer o cenar, podremos sofocar la gula saboreando poco a poco un rico caramelo o masticando un chicle. Y con más razón si tenemos en cuenta que un caramelo suele aportar solamente 17 calorías.




Origen de los caramelos


Los caramelos nacen a raíz de la necesidad del hombre por encontrar un alimento ligero que sirviese de sustento para los viajes. Los primeros dulces, creados con pulpa de fruta, cereales y miel, servían a los viajantes y mercaderes para soportar los largos trayectos y proveerse de energía rápidamente. Ya los egipcios los elaboraban con miel y fruta.
La utilización de azúcar para elaborar caramelos procede de La India, donde comenzaron a elaborar azúcar sólido a raíz del zumo de caña. Gracias a este ingrediente, se desarrollaron nuevas y mejores técnicas de repostería, aunque durante siglos fue un producto de lujo difícilmente alcanzable.
Del siglo XVI proceden los antecesores de los caramelos actuales: frutos secos, pasas y crocantis, cubiertos de azúcares, miel, y chocolate. Los aromas de fruta o violeta les daban el toque de distinción que hacía de estos productos algo exquisito y muy caro. A mediados del siglo XIX comienzan en Estados Unidos los procesos industriales de producción de caramelos, que se irían extendiendo al resto del mundo.